El cura verdugo de Ocaña

Este poema está escrito por un preso de la cárcel de Ocaña durante el tiempo en el que Miguel Hernández estuvo encerrado allí. Miguel dio clases a algunos presos, enseñándoles a ller, escribir y componer poemas. Espero que os guste.

Muy de mañana, aún de noche,
Antes de tocar diana,
Como presagio funesto
Cruzó el patio la sotana.
¡Más negro, más, que la noche
Menos negro que su alma
El cura verdugo de Ocaña!

Llegó al pabellón de celdas,
Allí oímos sus pisadas
Y los cerrojos lanzaron
Agudos gritos de alarma.
“¡Valor, hijos míos,
que así Dios lo manda!
Cobarde y cínico al tiempo
Tras los civiles se guarda,
¡Más negro, más, que la noche
Menos negro que su alma
El cura verdugo de Ocaña!

Los civiles temblorosos
Les ataron por la espalda
Para no ver aquellos ojos
Que mordían, que abrasaban.
Camino de Yepes van,
Gigantes de un pueblo heroico,
Camino de Yepes van.
Su vida ofrendan a España,
Una canción en los labios
Con la que besan la Patria.
El cura marcha detrás,
Ensuciando la mañana.
¡Más negro, más, que la noche
Menos negro que su alma
El cura verdugo de Ocaña!

Diecisiete disparos
Taladraron la mañana
Y fueron en nuestros pechos
Otras tantas puñaladas.
Los pájaros lugareños
Que sus plumas alisaban,
Se escondieron en los nidos
Suspendiendo su alborada.
La Luna lo veía y se tapaba
Por no fijar su mirada
En el libro, en la cruz
Y en la “star” ya descargada.
¡Más negro, más, que la noche
Menos negro que su alma
El cura verdugo de Ocaña!

Mobile OS concept

Sin títuloEn un momento de aburrimiento supremo he cogido un lápiz y he comenzado a dibujar. Ha salido esto, que es básicamente la pantalla de inicio de un sistema operativo móvil.

El teléfono sobre el que lo he dibujado es (o intenta ser) un Google Nexus 4, que no tiene botones frontales.
La interfaz, de abajo arriba, cuenta con una botonera digital (atrás, home, en ejecución), un dock con acceso al navegador (Google Chrome), menú de aplicaciones y teclado telefónico. Más arriba están las apps favoritas (Facebook, Twitter, Whatsapp, Pinterest, WordPress, Gmail, Calendario, Google Drive); las notificaciones pendientes encima de ellas. El título de la pantalla más arriba, en este caso la pantalla de inicio.
Por último, una barra de búsqueda con asistente por voz tipo Google Now y una barra de estado similar a la de iOS.

Epidauro

Este es un relato que escribí en mi viaje a Grecia, después de visitar el teatro.

Toda mi vida esperando actuar aquí, en el teatro de los teatros, Epidauro. Hasta el nombre inspira grandeza por sí mismo.

20 000 personas me estarán mirando cuando salga ahí fuera, la mayor audiencia que he tenido y tendré en mi vida. Gentes venidas de la Magna Hélade, de todo el Peloponeso, de Tracia, de Jonia, de Eolia. Y todos esperando para verme.

Es demasiada presión, no sé si podré con ello. Todos esos ojos, mirándome, analizando el más mínimo movimiento, esperando para echarse encima de mí con el menor fallo.

No estoy seguro de si seré yo, será el fondo, será el público; pero estoy seguro de que algo malo va a pasar. No sé el qué, pero estoy seguro de que será fatal para mí. Y ocurrirá esta noche, ahí fuera y ante los ojos de todos. No saldría ni por todo el oro del mundo, ni por todo el poder de los dioses. No, no puedo salir, no voy a salir. No, porque sé que voy a salir muy mal. No puedo.

Saldré. No importa lo que pase. Lo que sé es que tengo que salir ahí y dar el mejor espectáculo de mi vida. De acuerdo. Tres, dos, uno…

Imagen

Disculpas

Siento no publicar desde hace mucho, pero he andado un poco liado por exámenes y esas cosas, y la cosa sigue, así que probablemente tenga esto un poco abandonado durante un tiempo, aunque espero poder publicar algo este puente.

De todas formas, en mi Twitter publico mis opiniones y a veces cosas un poco extrañas, como que soy un gusiluz y esas cosas, pero bueno, la mayoría del tiempo tuiteo cosas normales. Mi cuenta es @Walden_tres, sí, la de “SOY UN GUSILUZ”.